NUESTRA HISTORIA
Nos conocimos en el lugar menos esperado: el gimnasio. Yo no sabía quién era él, pero él ya me había notado. Un día, casi como si el destino hubiera intervenido, me agregó a redes sociales. Al principio fueron mensajes simples, conversaciones cotidianas… pero con cada palabra, algo comenzaba a florecer.
Y entonces, cuando menos lo imaginé, hizo algo que cambió todo: me envió flores rojas a mi trabajo. Ese detalle tan inesperado no solo iluminó mi día, iluminó mi corazón. Fue en ese momento cuando entendí que no era una historia cualquiera… era el inicio de algo especial.
Semanas después decidimos viajar juntos. Ese viaje marcó un antes y un después. Desde entonces, nunca más nos separamos. Lo que comenzó con un “hola” se convirtió en un amor sólido, en compañerismo, en hogar.
Con los años llegaron nuestras mayores bendiciones: nuestros dos hijos, el reflejo más puro de nuestro amor. Juntos hemos crecido, aprendido y construido una vida llena de risas, desafíos superados y sueños compartidos.
Y como si nuestra historia necesitara un capítulo aún más mágico, en el año 2025, bajo la luz de la luna en San Miguel de Allende, me pidió que fuera su esposa. Fue un momento perfecto, suspendido en el tiempo, donde el amor que comenzó en un gimnasio se convirtió en una promesa para toda la vida.
Nuestra historia no empezó como un cuento de hadas… pero se convirtió en uno.